Estimada Silvia:
En primer lugar, querría darte las gracias por compartir conmigo tus inquietudes acerca de este material que has elaborado empleando tu tiempo y tus conocimientos. Estoy segura que tanto tú como yo podemos aprender mucho de las dudas que, como es normal, nos van surgiendo cuando empezamos a dar clase.
Dicho esto, por lo que veo en tu planificación, puedes estar más que tranquila sobre si tus alumnos aprenderán. ¡Lo harán y mucho! Precisamente, en el curso de didáctica de ELE que mencionas en tu mensaje, una de las primeras cosas que interiorizamos fue que aprender una lengua es, en pocas palabras, aprender a hacer cosas en esa lengua, y desde luego creo que tus alumnos deben de haber acabado la sesión que me adjuntas sabiendo hacer algunas tareas –y todas ellas comunicativas: expresar preferencias, aconsejar, debatir tanto por escrito como oralmente. ¿Qué te parece? No está nada mal para dos horitas de clase –¡quizá demasiado!, pero esto te lo comento luego. Así pues, como te decía, puedes estar tranquila en cuanto a la duda de si tus alumnos aprenderán.
Por otro lado, me parece muy interesante tu pregunta acerca de los marcadores del discurso. Cuando miras algún plan curricular y ves todo lo que se supone que los alumnos tienen que acabar sabiendo, es fácil ofuscarse. ¿Seremos capaces de darlo todo, darlo bien, que todos los contenidos les sean significativos y que no les resulte difícil? Pues debo decirte una vez más que lo has resuelto magníficamente, ya que, si bien una lista de marcadores a secas les hubiera resultado aburrida y difícil, tú has optado por una vía mucho más aconsejable. A partir de un programa de radio, han podido observar “en acción” a los marcadores discursivos, en un contexto de uso no inventado, con lo que, en mi opinión, comprenderlos, recordarlos y ampliarlos les debe de haber resultado más fácil y significativo.
La motivación… Efectivamente, Silvia, es otro de los temas que quita el sueño a los docentes de lenguas extranjeras –y diría que a todos los profesores en general. En tu caso, tienes suerte de acoger en tu aula a un grupo reducido. Tener nueve alumnos te habrá permitido conocerles bastante, ¿no? Apuesto a que sí. Todos ellos son Erasmus y todos, alumnos de ELE. Tirando por esta característica común, seguro que eres capaz de dar con muchos puntos de encuentro entre ellos. Aún así, si te quieres sentir del todo segura, te aconsejo buscar un feedback directo preguntándoles sobre ello, e incluso animándoles también a poner necesidades suyas específicas sobre la mesa.
Tus inquietudes sobre el tipo de tareas que has escogido también son del todo comprensibles, pues es necesario saber qué son las tareas de la vida real y qué son las tareas pedagógicas para poder incluirlas en nuestra planificación en una proporción adecuada. No te preocupes, la diferenciación es muy sencilla: las tareas de la vida real se corresponden con acciones que llevamos a cabo en nuestra vida real; en cambio, las pedagógicas sólo tienen sentido dentro del aula y están relacionadas indirectamente con las de la vida real. También es fundamental que sepas que, según el MCER, todas las tareas –de la vida real o pedagógicas– llevadas a cabo dentro de una aula de L2, han de ser comunicativas, es decir, para hacerlas tienes que realizar actividades comunicativas de la lengua. Analizando tu planificación, observo que abundan las tareas de la vida real frente a las pedagógicas (sólo he localizado un par de estas últimas: actividades 6 y 7) y, como te comento al inicio del mensaje, todas las actividades que propones son comunicativas. ¡Genial!
Aprovecho este punto de mi mensaje acerca de las tareas para responder a tu última pregunta: creo que con ellas sí les ayudas a desarrollar las competencias comunicativas y generales. Desde luego sería muy difícil y pesado que cada sesión que elaboráramos cubriera todas y cada una de las competencias, pero teniendo en cuenta que tu planificación cubre una cantidad considerable de ellas y que tenéis clase de lunes a viernes durante dos horas… ¡tus alumnos tienen muy bien cubiertas las espaldas de las competencias!
Ahora bien, también me gustaría hacerte saber que quizá hay demasiadas tareas para dos horas de clase. He leído lo que has anotado en el apartado de incidencias y justamente la tarea final no la pudisteis llevar a cabo en clase. Estas cosas ocurren y ya se sabe que ¡más vale que sobre que no que falte!, pero sabiendo de antemano que tus Erasmus son tan participativos –y eso es muy positivo–, hubiera estado bien delimitar un poco más la actividad del debate.
Siguiendo con la tarea final y tu pregunta sobre explorar nuevas estrategias, es bastante difícil responderte, ya que no conozco a tus alumnos y no hay nadie mejor que el propio docente para hacer a cada uno de sus alumnos una propuesta de nuevas estrategias. Si me das un poco más de información, intentaré ayudarte encantada.
Silvia, te animo a seguir así. Tu preocupación por hacerlo cada vez mejor y buscar la calidad en las clases que impartes denota un interés real por el aprendizaje de tus estudiantes.
¡Muchas gracias por compartir tus inquietudes conmigo! Espero haberte ayudado.
Un abrazo,
Betlem
A Silvia le encantaría recibir este mensaje porque le ayudaría a ser mejor profesora, seguro. Muchas gracias por el tiempo que te has tomado en escribir un mensaje tan exhaustivo.
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